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El día que asesiné a mi padre

El día que asesiné a mi padre
Título El día que asesiné a mi padre
Autor Mario Sabino
Año de edición 2007
Páginas 170
ISBN 9789876090766

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¿Ya asesinó a su padre? ¿Qué está esperando? Todo el mundo tiene el deber de matar a su propio padre. Haga como el protagonista de la novela de Mario Sabino: líbrese de él con dos golpes en la cabeza. Por la espalda, preferentemente.

Si matar a un padre es fácil, rápido, indoloro, mucho menos fácil, rápido e indoloro es interpretar el gesto. El protagonista anónimo  de EL DÍA QUE ASESINÉ A MI PADRE busca indicios para entender el crimen que cometió. Es un detective que recoge pruebas dentro de su mente. Recurre a todas las herramientas que hemos conseguido inventar para analizar nuestros impulsos más primarios. Invariablemente, se muestran inadecuadas. Despistan más de lo que esclarecen. Filosofía, religión, ciencias conductuales: todo parece ridículamente inapropiado para explicar la bestialidad humana.

El parricida nos presenta rambién su novela inconclusa. Al leer esa novela dentro de la novela, nuestra voracidad interpretativa de inmediato nos lleva a buscar símbolos y metáforas, a leer entre líneas. No sirve. La literatura no revela, sólo esconde, disimula.

Mario Sabino no vino a confortar. Con coraje, malicia, gracia, prefiere perturbar, desarmando todo lo que nuestra inteligencia concibió en la frustrada tentativa de dar un poco de orden y sentido a la realidad.

Matar es simple. Lo difícil es saber por qué matamos.

Diogo Mainardi.